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¡El engaño que desató la Segunda Guerra Mundial: Cómo Hitler orquestó la masacre de Gleiwitz para invadir Polonia y arrasar Europa!

Escrito por radioondapopular
agosto 30, 2025
¡El engaño que desató la Segunda Guerra Mundial: Cómo Hitler orquestó la masacre de Gleiwitz para invadir Polonia y arrasar Europa!

El origen de la invasión alemana a Polonia y el estallido de la Segunda Guerra Mundial

Hace más de ochenta y seis años, el mundo fue testigo de una de las mayores tragedias de la historia moderna: la invasión de Polonia por parte de Alemania nazi. Esta agresión no fue un acto impulsivo, sino el resultado de una operación cuidadosamente planificada, basada en una mentira y una estrategia de engaño que sirvió como excusa para justificar la guerra. La acción se enmarcó en la obsesión de Hitler por expandir el territorio alemán hacia el Este, en una ambición llamada “espacio vital”.

El 1 de septiembre de 1939, Alemania inició una ofensiva arrolladora que destruiría gran parte de Polonia y marcaría el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la ofensiva fue precedida por un incidente simulado en la localidad de Gleiwitz, hoy Gliwice, en la frontera alemana-polaca. Este episodio fue clave para crear una justificación falsa que permitiera a Hitler justificar la invasión ante el mundo.

El montaje del ataque en Gleiwitz y la manipulación de la verdad

El 31 de agosto de 1939, un grupo de agentes alemanes, liderados por Alfred Naujocks, asaltó la emisora de radio de Gleiwitz, disfrazados de polacos y con la ayuda de un campesino secuestrado, Franz Honiok. Lo vistieron con un uniforme polaco, lo drogaron y lo asesinaron en el acto. Después, emitieron en la emisora un mensaje falso en polaco que denunciaba una supuesta agresión polaca contra Alemania. Todo fue un montaje elaborado para engañar a la población alemana y, en última instancia, al mundo.

Para reforzar la mentira, los agentes alemanes también ejecutaron prisioneros del campo de concentración de Dachau, disfrazados con uniformes polacos, y los hicieron parecer víctimas de un combate. Este plan fue coordinado cuidadosamente por las autoridades nazis, incluyendo a Joseph Goebbels, quien propagó la versión de enfrentamientos fronterizos con Polonia. La operación sirvió a Hitler para tener una excusa convincente para lanzar su ofensiva militar.

Preparativos militares y advertencias internacionales

En los días previos a la invasión, Alemania concentró una gran cantidad de tropas en la frontera con Polonia, en secreto. Sin embargo, la periodista británica Clare Hollingworth logró detectar este despliegue el 28 de agosto, cuando viajaba en tren desde Polonia hacia Alemania. Su informe, publicado en el Daily Telegraph, anticipó la inminente agresión alemana y alertó a la comunidad internacional.

El 31 de agosto, Hitler firmó la Directiva de Guerra I, que ordenaba el ataque a Polonia en la madrugada del día siguiente. La orden fue entregada a las tropas apenas doce horas antes del falso incidente en Gleiwitz, evidenciando la rapidez con la que se preparó la operación. La estrategia alemana también incluyó una movilización masiva de soldados en la frontera, que no pasó desapercibida para los observadores internacionales.

El contexto político y las ambiciones de Hitler

El führer tenía una obsesión por recuperar territorios que consideraba patrimonio alemán en Europa del Este. Tras la Primera Guerra Mundial, Alemania quedó restringida por el Tratado de Versalles, que le prohibió reclamar esas tierras. Sin embargo, Hitler y sus colaboradores buscaban ampliar el territorio alemán, especialmente en Austria, Checoslovaquia y Polonia, con la intención de consolidar un Imperio que, según sus planes, llegaría hasta Moscú.

En una reunión en 1937, Hitler expresó claramente su prioridad por anexar Austria y Checoslovaquia, y aunque no lo mencionó directamente, Polonia era su tercera gran meta. La política exterior del régimen nazi giraba en torno a la expansión territorial y la recuperación de los territorios germánicos en Europa del Este, en línea con su ideología expansionista y racista.

Este episodio marcó el inicio de una de las guerras más devastadoras de la historia, un conflicto que cambiaría para siempre el destino del mundo y cuyas raíces se encuentran en la manipulación y las mentiras que llevaron a la invasión de Polonia.

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