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¡De regreso tras 9 años en las garras del Estado Islámico! Karina Barbosa, ex radical y madre, vuelve a Brasil después de su escalofriante odisea en Siria

Escrito por radioondapopular
agosto 30, 2025
¡De regreso tras 9 años en las garras del Estado Islámico! Karina Barbosa, ex radical y madre, vuelve a Brasil después de su escalofriante odisea en Siria





Repatriación de brasileña radicalizada tras nueve años en Siria

Karina Barbosa regresa a Brasil tras casi una década en Siria

Karina Ailyn Raiol Barbosa, de 28 años, ha regresado a Brasil esta semana después de haber estado en Siria por casi nueve años. Acompañada de su hijo, nacido en territorio sirio, la joven volvió a su país natal tras un largo recorrido marcado por su radicalización y participación en el Estado Islámico (ISIS). Originaria del estado de Pará, en la Amazonía, Karina se convirtió al islam radical en 2016, cuando tenía 20 años. En aquel entonces, era estudiante de periodismo en la Universidad de Belém y había iniciado su acercamiento al islam a través de un curso de árabe en la mezquita local.

Su radicalización fue alimentada principalmente por Internet, donde encontró contenido extremista que la llevó a abandonar su hogar. La noche de su fuga, le informó a su familia que iría a la universidad, pero en realidad se dirigió hacia un destino desconocido. La Policía Federal brasileña logró reconstruir su viaje, que la llevó primero a Marruecos y luego a Estambul, en Turquía, donde los combatientes extranjeros cruzaban fácilmente la frontera hacia Siria, en medio del caos generado por el conflicto y el radicalismo islámico.

Desaparición y situación en Siria

Después de cruzar a Siria, se perdió su rastro. Se encontró un registro de una brasileña en una madafa —las casas donde el Estado Islámico confinaba a mujeres para su posible uso como esposas—, pero no se pudo verificar su identidad. En 2018, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil confirmó que conocía su detención en un área controlada por las fuerzas kurdas en el norte de Siria. Luego, Karina pasó por diferentes cárceles y finalmente fue trasladada al campo de Al Roj, en el noreste del país. En 2020, la Defensoría Pública de la Unión presentó una demanda ante la Justicia Federal para que el gobierno brasileño brindara asistencia a ella y a su hijo.

En 2025, la justicia aceptó la petición y ordenó su repatriación, dado que en Brasil no existían acusaciones de terrorismo en su contra ni sospechas de delitos relacionados. Así, Karina pudo regresar a su hogar en Pará junto a su hijo, en un proceso que generó gran interés en el país y en la comunidad internacional.

## El seguimiento del caso por parte de la prensa y la comunidad internacional

El periodista brasileño Yan Boechat, especializado en temas de Siria y que ha viajado en varias ocasiones a la zona, siguió de cerca la historia de Karina. En 2019, las fuerzas kurdas confirmaron que al menos seis brasileños estaban en prisión en Siria, aunque solo el caso de Karina era conocido oficialmente por Brasil. Sus familiares relataban cómo, en los meses previos a su fuga, se había aislado progresivamente, encerrándose en su habitación y conectándose constantemente a internet, en una tendencia similar a la de muchos jóvenes europeos que se radicalizan en línea.

Su hermana, Karen Rayol, expresó que no estaban conscientes del cambio que experimentaba Karina. En 2017, la joven contactó a su familia desde Raqqa, revelando que se había vuelto a casar y que estaba embarazada. Sin embargo, el contacto con ella fue intermitente, y en 2020 se supo que intentaba escapar del campo de Al Roj, donde las autoridades kurdas la habían detenido junto a otras mujeres y niños acusados de pertenecer al ISIS. Boechat informó que, durante una de esas escapadas, las autoridades kurdas habrían encontrado teléfonos móviles, mapas y conversaciones sospechosas en su poder, aunque la falta de procesos judiciales independientes en Rojava limita la verificación de estos hechos.

Contexto internacional y comparación con otros países latinoamericanos

A diferencia de otros países de América Latina, como Trinidad y Tobago, que en proporción a su población ha producido un número significativo de combatientes en las filas del Estado Islámico, Brasil ha enviado un número limitado de voluntarios, estimado en entre cuatro y seis según diversas fuentes. La historia de Karina refleja los riesgos y desafíos que enfrentan los países latinoamericanos en relación con la radicalización y el retorno de sus ciudadanos involucrados en conflictos en Oriente Medio. La repatriación y el proceso judicial en torno a estos casos siguen siendo temas de debate en la región, en medio de preocupaciones sobre la seguridad y los derechos humanos.


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