Como en la película: Gemelas de 19 años se reencuentran en TikTok y descubren que fueron separadas al nacer

Tal como en la famosa película «Juego de Gemelas», una joven georgiana llamada Elene Deisadze se sorprendió al encontrar a una persona idéntica a ella. A diferencia de la ficción, este curioso hallazgo se dio a través de TikTok, lo que hizo que las primeras interacciones entre ambas fueran virtuales.

En 2022, Elene, de 17 años, descubrió el perfil de Anna Panchulidze en la plataforma de videos. Intrigada por el notable parecido entre ambas, decidió contactarla. Así, entablaron una amistad en la que su similitud se convirtió en un tema de conversación recurrente.

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Un año después, la vida de las dos jóvenes dio un giro radical, pues se enteraron por separado de que eran adoptadas. Esta serie de coincidencias las motivó a hacer un test de ADN, el que les permitió conocer al fin la verdad: eran de la misma familia y, además, hermanas gemelas.

«Tuve una infancia feliz, pero ahora todo mi pasado me parece una ilusión», explicó Anna a AFP, quien actualmente estudia Inglés. Y es que detrás de la separación de su hermana se esconde una oscura realidad.

Elene Deisadze y Anna Panchulidze/AFP

Gemelas fueron víctimas de tráfico de bebés

Elene y Anna no son casos aislados en el país caucásico, donde el tráfico de bebés prosperó durante más de medio siglo. Los bebés solían ser separados de sus madres al nacer, con falsas actas de deceso, y se les entregaba para adopción en Georgia o en el extranjero con certificados de nacimiento fraudulentos.

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Una red que, se sospecha, implicaba hospitales de maternidad, guarderías y agencias de adopción, organizaba estos secuestros. Al menos 120.000 bebés fueron «robados a sus padres y vendidos» entre 1950 y 2006, según la estimación de la periodista georgiana Tamuna Museridze, que investiga el tema.

La nueva realidad de las hermanas

Los respectivos padres de las jóvenes llevaban tiempo planeando revelar que habían sido adoptados y finalmente lo hicieron el año pasado. Anna admite que le costó «aceptar esta nueva realidad», aunque asegura que se siente «inmensamente agradecida» de sus padres adoptivos y feliz de haber encontrado a su hermana.

Fue Tamuna Museridze, quien dirige un grupo de Facebook dedicado a reunir a bebés robados con sus padres biológicos, quien ayudó a organizar el test de ADN de Elene y Anna.

Anne, Elene y su madre adoptiva, Lia Korkotadze/AFP.

La periodista fundó en 2021 el grupo, que ahora cuenta con unos 200.000 miembros, tras descubrir que había sido adoptada, con la esperanza de encontrar a su familia. «Le decían a las madres que sus bebés habían muerto tras nacer y que estaban enterrados en el cementerio del hospital», explicó.

En cuanto a los padres adoptivos, a menudo se les contaba una historia inventada sobre el pasado del bebé e ignoraban que la operación fuera ilegal. Ellos terminaban pagando el equivalente de varios meses de salario y en el extranjero hasta 30.000 dólares. 

La madre adoptiva de Elene, Lia Korkotadze, señaló que su esposo y ella decidieron adoptar tras descubrir que no podían tener hijos, mientras que acudir a un orfanato «parecía por así decirlo imposible debido a las larguísimas listas de espera».

En 2005, una conocida le habló de un bebé de seis meses que se encontraba en un hospital local y podía ser adoptado, bajo pago. Poco después, Elene llegó a su hogar, sin que Korkotadze sospechase que había «algo ilegal».

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