Donald Trump anunció que la vacuna para el COVID-19 se distribuirá de manera gratuita a los hogares de ancianos

Donald Trump anunció que la vacuna para el COVID-19 se distribuirá de manera gratuita a los hogares de ancianos

 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que la vacuna contra el COVID-19 se distribuirá de manera gratuita a los hogares de ancianos. El mandatario indicó a su vez que su administración llegó a un acuerdo con las cadenas farmacéuticas CVS y Walgreens para llevar a cabo la logística con las instituciones de manera individual.

“Quiero que tengan esa vacuna. Son muy eficientes. Una vez la tengan podrán abrir las puertas y decir ‘Aquí estoy’”, dijo Trump al realizar el anuncio en un evento en el estado de Florida.

Los hogares de ancianos podrán comenzar a decidir qué farmacia quieren que les haga llegar la vacuna a partir del próximo lunes. Según informaron CVS y Walgreens, necesitarán realizar entre dos y tres visitas en un período de dos meses para administrarlas. De las cuatro vacunas que cuentan con financiamiento estadounidense cuyo desarrollo está más avanzado en el país, tres de ellas -las de Moderna, Pfizer y Oxford y AstraZeneca- requieren de dos dosis para llevar a cabo la inoculación. La de Johnson & Johnson solo requiere una.

Se espera que una vez que se otorguen las autorizaciones, las autoridades lleven a cabo los procesos de vacunación por etapas. En todos los planes, los adultos mayores -el grupo demográfico más vulnerable a la enfermedad- están dentro de quienes la recibirán primero.

“Proteger a las poblaciones vulnerables ha sido la prioridad número uno de la respuesta de la administración contra el nuevo coronavirus”, indicó la Casa Blanca en un comunicado a la hora de comunicar la medida. Al viernes por la tarde, Estados Unidos ha reportado más de 8 millones de casos positivos de COVID-19 y más de 218.000 muertes. En términos nominales, ambas son las cifras más altas a nivel global.

El anuncio tiene lugar el mismo día en que los gobiernos estatales deben enviar al gobierno federal sus planes preliminares explicando como distribuirán la vacuna una vez que se apruebe.

Foto del evento en el que Trump realizó el anuncio. En la pared, una pantalla transmite la frase Foto del evento en el que Trump realizó el anuncio. En la pared, una pantalla transmite la frase «protegiendo a los adultos mayores de Estados Unidos». Foto: REUTERS/Carlos Barria

El estado de las candidatas en fase 3 es dispar. Dos de ellas, las de Johnson & Johnson y AstraZeneca y el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, están actualmente paralizados luego de que voluntarios mostraran síntomas o desarrollaran enfermedades. Las de Pfizer y Moderna continúan avanzando hacia la solicitud de la aprobación de emergencia.

Pfizer

La farmacétucica anunció este viernes que solicitará la autorización para el uso de emergencia en Estados Unidos de su candidata a vacuna contra el COVID-19 alrededor de la tercera semana de noviembre.

La farmacéutica estadounidense declaró que tendrá la capacidad de determinar si la vacuna es efectiva ya este mes al recopilar la información de su ensayo clínico de fase 3, el cual cuenta con 44.000 voluntarios. No obstante, indicó que también necesita analizar datos de seguridad que no estarán disponibles hasta noviembre, como mínimo.

Recientemente, la compañía anunció que comenzará a probar su vacuna contra el COVID-19 en menores a partir de los 12 años. Las pruebas tendrán como objetivo comprender si el producto es seguro y eficaz para los adolescentes.

Foto del logo de la empresa estadounidense Pfizer en la sede mundial de la compañía en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Justin Lane

 

Foto del logo de la empresa estadounidense Pfizer en la sede mundial de la compañía en Nueva York (Estados Unidos). EFE/Justin Lane

Moderna

La compañía no ha dado una fecha tentativa para la búsqueda de su aprobación en Estados Unidos, pero el pasado miércoles sí lo hizo en Europa. Además, a finales de septiembre anunció que un estudio preliminar 19 mostró altos niveles de anticuerpos en adultos mayores.

El estudio fue divulgado en la publicación científica New England Journal of Medicine, e indicó a su vez que los efectos secundarios registrados se asemejan a aquellos producidos por una dosis alta de la vacuna contra la gripe.

El estudio fue una extensión del ensayo de seguridad de Fase I de Moderna, que se llevó a cabo por primera vez en personas de entre 18 y 55 años. Probó dos dosis de la vacuna, de 25 y 100 microgramos, en 40 adultos de 56 a 70 años y de 71 años o más.

El equipo determinó que en los adultos mayores que recibieron dos inyecciones de la dosis de 100 microgramos con 28 días de diferencia, la vacuna produjo respuestas inmunes aproximadamente en línea con las observadas en adultos más jóvenes. Moderna ya está probando la dosis más alta en su ensayo de fase III.

Foto de la sede de Moderna. REUTERS/Brian Snyder

 

Foto de la sede de Moderna. REUTERS/Brian Snyder

Los efectos secundarios, que incluían dolor de cabeza, fatiga, dolores corporales, escalofríos y dolor en el lugar de la inyección, se consideraron de leves a moderados. Pero en dos casos los voluntarios tuvieron reacciones severas: uno llegó a los 39 grados de fiebre y el otro tuvo una fatiga tan severa que le impidió temporalmente las actividades diarias, detalló Anderson.

“Por lo general, los efectos secundarios ocurrieron poco después de recibir la vacuna y se resolvieron rápidamente (…) Es similar a lo que van a experimentar muchos adultos mayores con la vacuna contra la influenza de dosis alta”, agregó Anderson, quien indicó que esas personas “pueden sentirse mal o tener fiebre”.

Johnson & Johnson

Johnson & Johnson dijo el lunes 12 de octubre que detuvo temporalmente su prueba clínica de su vacuna luego de que uno de sus participantes se enfermara. La pausa implica que el sistema de inscripción en línea fue cerrado para el ensayo clínico de 60.000 pacientes, mientras se convoca el comité independiente de seguridad del paciente.

Oficinas de Johnson & Johnson. Foto: REUTERS/Mike Blake

 

Oficinas de Johnson & Johnson. Foto: REUTERS/Mike Blake

J&J dijo que los efectos adversos serios eran “una parte esperada de cualquier estudio clínico, especialmente uno grande”. Según los lineamientos de la compañía, pueden detener un estudio para determinar si el efecto adverso se debió a la droga en cuestión y si se puede retomar el estudio.

Oxford y AstraZeneca

La iniciativa se ha reanudado en todo el mundo, pero continúa en pausa en el país norteamericano. Todavía no está claro cuando lo hará en el territorio.

Las autoridades de salud han buscado atenuar las preocupaciones sobre el temor a que pocos estadounidenses querrán vacunarse en la primera etapa, reiterando que los episodios son normales a la hora de llevar a cabo estudios masivos. Previamente este mes, la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) formalizó un requerimiento para que las farmacéuticas entreguen al menos dos meses de datos de seguridad de la mitad de los voluntarios en los ensayos.

Fuente: Infobae

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