La historia del cachorro que ayudó a detener a un sospechoso de pedofilia

Organizaciones contra la trata de personas y el abuso infantil, fiscales mexicanos y un perro labrador llamado Hidu, que está entrenado para olfatear dispositivos electrónicos, fueron clave para detener este mes a Jason Maatman, un holandés que abiertamente defendía la idea de tener sexo con niños. 

Pedófilo

Todo comenzó cuando la organización Free a Girl, con sede en los Países Bajos, dio aviso a sus pares estadounidenses de Operation Underground Railroad de que Maatman había huido a México escapando de procesos judiciales pendientes que tenía en su nación.

Maatman, de 27 años, estaba tan seguro de que la débil aplicación de la ley en el país norteamericano le permitiría actuar sin mayores complicaciones, que abiertamente hablaba de sus «actividades» en Internet.

Según reporta Clarín, la organización norteamericana se contactó con Maatman a través de las salas de chat y las redes sociales que utilizaba, y lo engañaron para que se juntara con detectives encubiertos en una estación de autobuses de la Ciudad de México, el pasado 5 de junio.

«Tenemos entendido que estaba recibiendo ofertas de otras personas que querían entrar en el negocio con él», aparentemente para vender o monetizar material sexualmente explícito con niños pequeños, explicó Matt Osborne, director de Operaciones Globales de la ONG estadounidense.

Hidu: el perro héroe

Tras su detención, nadie sabía en dónde vivía este hombre ni en dónde tenía escondido el material de abuso sexual de menores que pretendía comercializar. Al dar con el domicilio, el desenlace de la investigación se dio gracias a Hidu, un labrador negro.

El animal se había graduado solo dos semanas antes en Indianápolis, Estados Unidos, para detectar óxido de trifenilfosfina, o TPPO, un químico que se utiliza para prevenir el sobrecalentamiento de dispositivos electrónicos como tarjetas de memoria o memorias USB.

Al entrar al departamento de Maatman, Hidu encontró un teléfono que estaba escondido en medio de un cesto de ropa sucia, además de encontrar material pornográfico que estaba pegado detrás de un cuadro colgado en la pared.

«El perro olfateó un par de discos duros en algunos lugares de su departamento que eran difíciles de encontrar para los humanos, pero el perro los olfateó», contó Osborne sobre la evidencia encontrada por Hidu, que correspondían a unos 4 terabytes de material de abuso sexual infantil.

Gracias al actuar del perro labrador, Maatman permanece arrestado por los delitos de tráfico de personas, posesión de armas y drogas.

Deja un comentario