“Mi amor por ti no ha cambiado”: Hombre durmió por más de 20 años con el cadáver embalsamado de su esposa

La historia de un viudo tailandés se ha viralizado en Internet, debido a la particular manera en que el hombre vivió el luto por la muerte de su esposa, a quien afirma extrañar y amar hasta el día de hoy.

Se trata de Charn Janwatchakal, quien durmió por más de 20 años con el cadáver de su esposa embalsamado en su habitación en Bangkok.

Esta situación cambió cuando el hombre de 72 años decidió llamar a la fundación Phet Kasem Bangkok para que lo ayudaran a incinerar el cuerpo

El año de muerte de la mujer es el 2001, y pese a lo que se crecería, Charn no incumplió la ley, ya que declaró el fallecimiento de su esposa, aunque fingía que estaba viva.

Antes de que su pareja falleciera a causa de problemas de salud, vivía con ella y sus hijos, quienes tras crecer y formar su familia se fueron de la vivienda.

Las condiciones en las que se encontraba

De acuerdo a The Straits Times, El anciano tenía el cadáver dentro de un féretro en una pequeña propiedad que utilizaba para dormir.

En el lugar no tenía electricidad, compartía el agua con un vecino y lo había estado visitando, durante dos meses, un ejecutivo de la fundación Phet Kasem Bangkok para llevarle comida y agua, pero nunca se percató de la situación.

Aceptó la muerte de su esposa

Charn se acercó por su voluntad a la organización para buscar ayuda y poder organizar una cremación, motivado por el temor de morir y no poder darle un funeral adecuado a quien fue su pareja.

Fue así como los funcionarios lo acompañaron a recoger una copia del certificado de defunción en la oficina del distrito de Bang Khen y el cuerpo pudo ser incinerado el pasado 30 de abril, día en que se realizó una ceremonia budista.

Las fotografías compartidas por Phet Kasem Bangkok muestran al hombre llorando y ayudando a llevar el ataúd fuera de su casa.

Tras la incineración, el tailandés pudo llevar las cenizas a su casa.

“Te echo de menos cada minuto”

En un video se le escucha decir a su esposa: “Solo te vas por un breve tiempo y volverás a casa“.

No pasará mucho tiempo, lo prometo“.

Mientras los voluntarios se llevaban el féretro, exclamó: “Todavía te echo de menos cada minuto y mi amor por ti no ha cambiado”.

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