Pensaba que eran problemas estomacales, pero tenía un inusual embarazo desarrollándose entre su estómago e intestino

Una prominente hinchazón y calambres estomacales obligaron a una mujer a acudir al médico para buscar ayuda, pero obtuvo un diagnóstico que no se lo esperaba: tenía 23 semanas de embarazo.

Ese tiempo se traduce en seis meses de gestación, tiempo suficiente para notar en la panza que un bebé viene en camino. Sin embargo, este no se estaba desarrollando como normalmente debe hacerlo, por eso que las sospechas nunca aparecieron.

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Un inusual embarazo

Resulta que la hinchazón que padecía la paciente en realidad se trataba de un embarazo ectópico, que básicamente consiste en que el óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero, que es el lugar que le corresponde, como lo consigna Mayo Clinic.

Una radiografía a la mujer de 37 años mostró la gravedad de la situación: el feto estaba desarrollándose en la zona abdominal, alojado en el espacio que existe entre el estómago y el intestino.

Radiografía de la mujer que tenía un embarazo ectópico (Daily Mail)

Daily Mail informó que «el bebé estaba en el área que contiene los órganos vitales, con la placenta adherida a la parte superior de la pelvis«.

Cabe precisar que este diagnóstico «se produce con mayor frecuencia en una de las trompas de Falopio, que es uno de los tubos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero», complementa Mayo Clinic.

¿Su hijo logró sobrevivir?

Esta plataforma web especializada en salud afirma que los embarazos ectópicos no pueden continuar con normalidad, ya sea porque el óvulo no sobrevive o el tejido aumenta su tamaño, provocándole sangrados a la madre.

Ejemplo de embarazo ectópico (Wikipedia)

Cuando a la mujer le dieron la noticia de su poco usual embarazo, los médicos le recomendaron retrasar el parto hasta que cumpliera las 29 semanas de gestación. Al cumplirse el periodo, el bebé fue extraído del abdomen de la mujer mediante una incisión, así que sobrevivió.

Al pequeño lo trasladaron a la unidad de cuidados intensivos neonatales de un hospital de Francia y le dieron el alta médica a los tres meses siguientes. En el caso de la madre, días después del parto fue sometida a una intervención médica para extraerle el resto de la placenta que quedó en el interior de su cuerpo.

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