Sin posibilidad de teletrabajo y con hacinamiento: la Comunidad de Madrid ‘confina’ a los barrios obreros entre críticas por su gestión

Sin posibilidad de teletrabajo y con hacinamiento: la Comunidad de Madrid ‘confina’ a los barrios obreros entre críticas por su gestión

Con menor nivel de renta y mayor desigualdad, los residentes de estas zonas han denunciado durante los últimos meses la falta de recursos y de personal sanitario para luchar contra la pandemia.

Este lunes el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, han acordado crear un grupo de trabajo entre ambas administraciones para enfrentar la situación de la pandemia de coronavirus en la región, que ya es la zona más afectada de Europa.

El encuentro se ha producido el mismo día en el que entran en vigor un conjunto de medidas restrictivas que afectan a más de 850.000 personas residentes en las principales áreas obreras de Madrid, con menor nivel de renta y mayor desigualdad, que a su vez han venido denunciando durante los últimos meses la falta de recursos y de personal sanitario para luchar contra la pandemia.

Desde el anuncio de las restricciones, el pasado viernes, se han producido varias manifestaciones en estas zonas contra la presidenta regional, donde se tilda de clasistas a las medidas aprobadas. Desde hoy está restringida la entrada y la salida en estas áreas, salvo excepciones, como motivos laborales; las reuniones privadas se limitan a un máximo de seis personas; se reducen los aforos con carácter general a un 50 %; y se cierran parques y jardines.

Carabanchel es uno de esos distritos de la capital que concentra un mayor número de contagios y que desde hoy sufrirá las limitaciones de movilidad y de aforos. Aquí se encuentra el centro de salud de Abrantes, al que le faltan actualmente el 60 % de los médicos de su plantilla, aunque ha llegado a estar durante un mes sin ninguno de los 16 profesionales que debían atender a una población de 30.000 vecinos.

A las puertas de este centro de atención primaria protestan los ciudadanos exigiendo el aumento del equipo sanitario, como Isabel, médico de familia de otro centro de salud pero que se ha unido a la concentración: «Estamos colapsados. Estamos llevando a 60 personas por cada turno por cada profesional. Cuando llegue octubre, con la gripe, no podremos aguantar«, critica.

Soledad también se queja: «No nos atiende nadie». Ella es una de los miles de afectadas por la crítica situación de este centro de salud. A su hijo le extirparon un tumor hace solo unos meses y su marido sufre problemas cardiovasculares, sin embargo, no ha habido manera de que sean atendidos. 

Desigualdad social en las zonas con restricciones

La segunda ola del coronavirus en Madrid ha dejado en evidencia que la expansión de la pandemia se da en los lugares más vulnerables, como confirma Manuel Franco, epidemiólogo: «Tiene que ver con el tipo de trabajo, la no posibilidad de teletrabajar. Con quién convives, el hacinamiento. Y por otro lado, con el estado de salud antes de que te veas infectada por el virus», explica.

En las ultimas semanas, la Comunidad de Madrid se ha convertido en uno de los focos principales del rebrote de la pandemia en España. Hace dos meses había 150 personas hospitalizadas, mientras que actualmente ya hay más de 3.400.

Madrid aplica restricciones de movilidad en 37 áreas sanitarias que afectan a más de 850.000 personas

En el distrito de Puente de Vallecas la situación es similar a la de Carabanchel. Se trata de otra de las zonas desfavorecidas de la capital que también sufrirá a partir de hoy las restricciones. Ana María, celadora, confirma la escasez de medios también aquí: «Dramático, en Vallecas es caótica. Tenemos Falta de personal, falta de servicios, falta de infraestructura«, dice.

La desigualdad social ha avivado la pandemia y los expertos ya alertan de que se necesitan más recursos de salud publica y servicios sociales en los lugares donde están más necesitados. 

Quienes se han expuesto más al contagio son los trabajadores que tienen que acudir a su puesto, en la mayoría de ocasiones en medios de transporte, como el metro, donde es imposible mantener la distancia de seguridad. Raymond trabaja en San Diego, un barrio en el que el 70 % de las personas que se hacen el test del coronavirus da positivo. «Nos exponemos porque tenemos que trabajar para poder comer, pero nos cuidamos», sostiene.

Desde mediados de agosto, el aumento del contagio en Madrid ha sido exponencial. Desde el gobierno regional se ha señalado a la irresponsabilidad de una parte de la ciudadanía. Sin embargo, muchos acusan al gobierno regional de inactividad.

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