Graban por primera vez cómo un tiburón blanco ataca estratégicamente una ballena antes de llevarla hacia las profundidades

El biólogo marino que grabó la secuencia en las costas sudafricanas afirmó que el tiburón parecía «experimentado» en este tipo de cacerías.

Un tiburón blanco identificado como Helen fue filmado mientras realizaba un ataque «estratégico» contra una ballena jorobada, a la que debilitó antes de llevarla hacia las profundidades, donde finalmente murió.

Las imágenes fueron tomadas por el biólogo marino neozelandés Ryan Johnson, establecido en Mossel Bay (Sudáfrica), que seguía al mamífero con un dron. «El primer ataque fue a la cola de la ballena», detalló, precisamente a la «parte delgada» previa al extremo triangular, donde mordió de forma repetida hasta que «logró abrir una vena y la sangre inmediatamente empezó a salir». «Fue como si supiera exactamente cómo hacerlo»,  agregó.

The moment a Great White shark took down a 32-foot humpback whale: Predator severed artery to the tail then DROWNED the sick leviathanScientists have recorded the first footage of a great white shark attacking and killing an enormous humpback whale.https://t.co/3673ZavUJO

— Limited Edition (@ronyeap) July 14, 2020

El tiburón aguardó aproximadamente 30 minutos a que la ballena se debilitara y entonces atacó a la cabeza con la intención de mantenerla sumergida y que no pudiera respirar. Así logró ahogarla, en una cacería que duró unos 50 minutos. «Ella lo hizo estratégicamente. Se aferró a su cabeza, la llevó bajo el agua y la ahogó», sostuvo y agregó: «Fue trágico, pero especial de ver».

«No había otros tiburones, estaba sola. Mide unos cuatro metros, mientras que la ballena alcanzaba unos nueve y pesaba 10 veces más que ella», continuó Johnson.

Además, explicó que «Helen parecía muy informada sobre lo que estaba haciendo», por lo que sintió «curiosidad acerca de si era una cazadora de ballenas experimentada, si estaba actuando por instinto o por simple inteligencia al detectar que su presa estaba débil». El biólogo también detalló que el mamífero presentaba la piel moteada y estaba separada de su manada, dos indicadores de sus problemas de salud. 

«¡Esto nunca se ha visto antes! ¡Un gran tiburón blanco cazando una ballena enorme! Parecía experimentada, como si lo hubiera hecho antes», insistió.

El biólogo comprobó que el depredador era Helen mientras observaba las imágenes de la cacería y reconoció la aleta dorsal como una de las 50 que habían identificado en un estudio realizado años atrás.

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